Una maravillosa oportunidad para compartir y aprender

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Esta es una verdadera historia, llena de pasión, emociones y sentimientos. Una historia que por primera vez me decido a escribir su pequeña introducción, -aunque soy consciente de que no va a ser tarea fácil poder describir los escalofríos que me recorrían el cuerpo la primera noche que dormí sola, lejos de casa en un lugar misterioso y mágico como El Petén-, la cuna de la cultura maya y la selva del sur oriental de Guatemala.

Jamás creí que unas semanas pudieran cambiar mi vida de estar forma ni mucho menos imaginé que estos desconocidos que conocí durante mi viaje se convertirían en amigos y lograrían llegar a mi alma.

Antes de partir me cree alguna que otra expectativa en mi cabeza, que más adelante en nada se parecería a la realidad. Mientras me hacia la mochila en casa pensaba en como sería el lugar, la gente, la cultura; una vez más mis suposiciones e imaginación no se acercaron ni un poquito en lo que llegué sentir durante mi viaje a Petén. Ahora recuerdo todas aquellas inseguridades, miedos y preocupaciones, y sonrío porque los humanos somos así de cabezotas, le damos mil vueltas a todo y en realidad la vida es mucho más sencilla.

A mi regreso de Guatemala a Estados Unidos, mis amigos y familiares me han preguntado: ¿Cómo ha ido? ¿Cómo es? ¿Cómo estas?, y la verdad es que por primera vez en mi vida me quedé sin habla, sin palabras y sin forma de explicar como había ido la aventura. Lo único que puedo decir es que este viaje ha sido una de las oportunidades más maravillosas que me han pasado. Esta experiencia me ha dado alas, esperanza y fuerzas para encontrar las palabras exactas para poder transmitir desde el corazón todo aquello que he aprendido de esta maravillosa cultura y de su gente, y de las muchas otras que aprenderé en los próximos viajes.

Guatemala ha sido el primer viaje a Latinoamérica, el primer contacto con la pobreza de forma directa es decir, poniéndole rostros y nombres. Guatemala ha sido el viaje que ha marcado un antes y un después en mi vida.

-¿Qué es lo que más me ha impactado? Ver como pobreza, violencia y corrupción pueden vivir en el mismo planeta que yo. Pero a la vez, también me fascinó ver con mis propios ojos como todo lo anterior puede convivir con la esperanza, el esfuerzo y la pasión de estos pobres pueblos.

Para que entiendan un poco, el Peten es uno de los departamentos más grandes de Guatemala, y en esta región existen más de 21 lenguas mayas distintas que coexisten y luchan para que sus descendientes sigan transmitiendo sus tradiciones, lenguas e historias a las siguientes generaciones.

Petén aún es una selva, aunque por desgracia algunas zonas han sido destruidas por el hombre y la tala de sus bellos árboles. Petén es un lugar del mundo que jamás había pasado por mi mente y que hasta hace dos semanas, era una lugar inexistente dentro de mis ajetreados planes. Pero lo bueno del asunto, es que la vida tiene estas cosas, por eso uno nunca puede decir de esta agua no beberé, porque cuando menos te lo esperas la vida te sorprende con una increíble oportunidad. -Así de impredecible, así de mágico es-.

Pasamos mucho tiempo trazando planes, preparándonos para el mañana y organizando nuestras agendas, y cuando nos dejamos llevar es cuando realmente ocurren las sorpresas y las cosas cobran su verdadero sentido.

Vivir y sobretodo compartir con una de las numerosas familias de la comunidad de San Antonio en Petén, me ha dado una visión más humana y global del mundo. A mis 22 años siento que hay mucho, muchísimo por hacer, pero lo más importante es tener ganas e ilusión para hacerlas. La familia de Don Pablo, junto con su esposa Carmen y sus nueve hijos, me han invitado a despertar de un sueño profundo en el que debido a la misma sociedad había caído o mejor dicho acostumbrado. Con ello no estoy diciendo que sea culpa de mi cultura o la sociedad que no haya caído en la cuenta de que hay mucho por hacer, sino que gracias a esta valiosa experiencia tengo motivos para creer que puedo ayudar a despertar a muchos otros, si así lo desean, e inspirarles a que verdaderamente sigan sus sueños sin dejar que nadie ni nada se lo impida.

Los niños de estas pobres aldeas se desviven para lograr que sus hermanos más pequeños puedan atender al colegio por unos años, las madres trabajan sin cesar para que crezcan sanos, aún teniendo en cuenta sus precarias circunstancias y los padres, luchan cada mañana de sol a sol para que estos puedan comer y sobrevivir. Les puede sonar a un tópico, pero si alguna de mis palabras ha tocado su corazón me doy por satisfecha. Creo que esta en nuestras manos hacer la diferencia, concienciar a nuestras comunidades y decidir vivir una vida con intensidad, pasión y por supuesto con una misión o un proyecto definido. Cada uno de nosotros esta programado para hacer algo especial, y por ello, les invito a que descubran que es aquello que les apasiona y vayan a por ello sin dudar.

Seguiré luchando para encontrar la fórmula de inspirar a muchas otras mentes a través de todos los conocimientos que estas increíbles y trabajadoras personas me van regalando a lo largo de mis viajes por Latinoamérica, con el fin de velar por los derechos de los niños y concienciar a nuestros jóvenes sobre la importancia de la educación entre otras cosas.
Soy partidaria de que sí puede marcar la diferencia, estos niños lo han logrado conmigo.

Estos niños no solo han tenido un impacto en mi vida sino que me han recordado que la educación es la clave y herramienta mas poderosa. Debemos tener muy presente que la educación es un privilegio del que hay que sentirse afortunado.

Voy a luchar como hacen la etnia Q’eqchi’, quienes siguen celebrando sus ancestrales ceremonias mayas para que no se pierdan sus valores, tradiciones y cultura.
Son todos bienvenidos en estos viajes que voy a emprender de la mano de una organización sin fines de lucro, Global Humanitaria, que lleva 15 años luchando por los derechos de los niños, proporcionándoles una educación y una mejor calidad de vida. No duden en compartir sus experiencias, ideas y emociones en este blog o en cualquier otro medio de comunicación de los que afortunadamente disponemos, porque solo con la pasión y las acciones mueven montañas y construyen puentes.

Gracias Petén.

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2 thoughts on “Una maravillosa oportunidad para compartir y aprender

  1. El tiempo que compartistes con nosotros paso tan pronto y todos te extrañamos muchísimo. Eres una persona que deja tan gran vacío cuando no estás, pues te esfuerzas en hacer una gran diferencia. Lo has logrado aquí en Guatemala y todos te deseamos lo mejor que.la vida pueda otorgarte. Aqui eres parte de una gran familia que te quiere y que espera verte pronto. De todo corazon te agradecemos tus esfuerzos tan nobles de llevar al mundo tan lindos paisajes que pintas con tus palabras de lo que has visto en tan humilde tierra.

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