Atrévete y verás

Queridos amigos,

Tengo el orgullo de presentarles Atrévete y verás, mi primer libro. Mi primer pinito en el maravilloso mundo de la literatura. Toda una aventura que jamás olvidaré y que ha marcado un antes y un después en mi vida.

Gracias a la oportunidad que me dieron de viajar y conocer un hermoso lugar llamado Petén, situado en el norte de Guatemala pude inspirarme para escribir sobre la realidad de algunas personas que hoy en día viven en la pobreza y disponen de muy pocos recursos. La verdad es que la experiencia que me llevé, es difícil de describir en palabras. La encantadora gente de las aldeas de la selva de Petén compartieron conmigo sus humildes hogares, su comida, su cultura; además de abrirme sus corazones y regalarme fuerza e inspiración para escribir esta novela, sin pedir nada a cambio.

Atrévete y verás está inspirado en el viaje que hice a Guatemala hace más de un año, de la mano de la fundación sin fines de lucro Global Humanitaria. Dicha organización lucha a favor de los derechos de la infancia, además de proveer a a las zonas más necesitadas del mundo con un sinfín de programas para mejorar su calidad de vida. Es un libro lleno de aventuras, sacrificios y amor. Una novela en la que nuestra protagonista, María se enfrenta a sus miedos, conecta de nuevo con la madre naturaleza y aprende la lección más importante que le cambiará su vida para siempre.

Para la creación de este libro tuve el placer de conocer de primera mano algunas de las etnias indígenas que viven hoy en día en Guatemala. Conocer a las personas y ver su día a día, me ayudó a comprender que un pequeño gesto solidario sí cuenta y merece absolutamente la pena. Nosotros desde el primer mundo, podemos ayudar de muchas maneras; la cuestión es querer.

Es asombroso ver cómo los humanos somos capaces de crear vínculos muy especiales entre nosotros, a pesar de que no hablemos el mismo idioma; y es que para el lenguaje del corazón no hace falta. Hay algo que nos une de una forma especial y superior, esa conexión  está siempre presente en mayor o menor intensidad y es conocida universalmente como el Amor.

Con ése mismo amor os dedico Atrévete y verás. Un libro que pretende inspirar a muchas otras mentes para que se atrevan a dar el gran paso y luchen por lo que realmente desean.

Podéis conseguir el libro en Amazon en todo el mundo. Parte de la recaudación está destinada a Global Humanitaria en Guatemala.Gracias por vuestro granito de arena.

¡Feliz 2017!

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La noche más mágica del año

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Pueden pasar años, puedo estar lejos de mi familia, del hogar, de la cabalgata que recorre la ciudad que me vio crecer, Barcelona, pero la ilusión por esta noche mágica y los nervios a flor de piel perdurarán conmigo para siempre.

Sigo teniendo la misma emoción que cuando era una niña y eso es gracias al amor y el cariño que mis padres ponían cada año en esta noche tan especial.

Aún recuerdo el sabor de la vigilia de reyes, -dulce y a la vez emocionante-. Nada ha cambiado. Hoy me iré a dormir pronto soñando que los tres reyes magos llegan desde Oriente siguiendo la estrella que tantas veces mi padre nos ha narrado con su voz aterciopelada y su imaginación de ensueño. Recuerdo los nervios que mis hermanas y yo teníamos la noche antes; temerosas de no haber sido suficiente buenas como para recibir todos los regalos que habíamos pedido. Nuestras cartas eran largas, escritas a mano desde que aprendimos a escribir. Recortábamos los juguetes que queríamos y en más de una ocasión pedíamos cosas imposibles convencidas de que los reyes magos nos las traerían.

Un año pedí una varita mágica, la dibuje con mi hermana Carla y ambas creíamos que con ella seríamos capaces de resolver los problemas del mundo. La deseábamos con tanta fuerza que parecía real que pudiera ocurrir algo así. Otro año junto a mi otra hermana Maria pedimos una hermanita pequeña. Escribimos su nombre: Marta y añadimos el dibujo de un bebé de cabellos rubios con una sonrisa de ángel. Ya éramos tres en la familia pero queríamos una más con la que jugar. En esta otra ocasión, siendo yo la mayor, tenía mis dudas de que los reyes magos pudieran convencer a nuestros padres para traernos a una hermanita, pero aún así la pedimos con mucho amor e ilusión. En nuestras cartas inocentes y llenas de cariño decidimos no pedir ningún juguete. Solo a Marta… “¿Te parece poco?”,— nos dijo nuestro padre con una sonrisa, a lo que mi madre añadió: “pedir, a ver que pasa, los reyes son mágicos, ya lo sabéis niñas”.

A la mañana siguiente, nos pusimos nuestras batas rosadas de algodón, las tres de conjunto y fuimos a despertar a nuestros padres. Los pobres no habían pegado ojo pero nosotras insistimos en que ya era hora de bajar al salón a ver si los reyes habían llegado. Mi madre salió de la cama con una sonrisa en los labios al ver nuestras caritas impacientes.

—Un momento —decía mi padre cada año mientras iba a buscar su cámara de filmar. Estaba prohibido bajar a bajo si no lo hacíamos todos juntos.— ¿Habéis oído a los camellos?, no me han dejado dormir en toda la noche— afirmaba él con cara seria.

—Sí, la verdad es que este año han hecho mucho ruido en el tejado, a lo mejor se han resbalado— decía Maria con voz de pito.

—Bueno, vamos a ver… aunque no sé si os habrán traído muchas cosas. ¿Ya habéis sido buenas este año? —nos preguntaba nuestra madre.

-¡Sí, ¡sí! —contestábamos todas a la vez armando un gran alboroto puesto que teníamos una inmensas ganas de bajar.

Era como una expedición el recorrido por las escaleras de mármol de aquella maravillosa torre a las a fueras de Barcelona que mi padre había diseñado para sus princesas y reina. Yo siempre iba delante, abriendo camino. De pronto, para mi sorpresa en el segundo peldaño me encontré con un enorme trozo de carbón. Mi cara era digna de grabar para la posteridad. Por suerte era de azúcar y aún había la esperanza de que los reyes hubieran sido bondadosos con nosotras.

Al abrir las pesadas puertas correderas del salón nos llevamos una gran decepción. No podíamos creerlo, los sofás de piel estaban totalmente vacíos, encima del piano solo habían los retratos familiares que adornaban la sala. Detrás de los armarios de la biblioteca no había ni un triste regalo. Nos miramos entre nosotras sin saber qué decir. Carla, la segunda, nunca se daba por vencida y decidió seguir la búsqueda por toda la casa. Era el primer año que no había ni un solo regalo en el salón. Preocupadas y con caras tristes como si algo muy trágico nos hubiera sucedido corrimos hacia la cocina.

—¡Aquí, ¡aquí! – gritó María.

Nuestros ojos brillaban y no cabíamos de felicidad. No había un regalo, sino miles… una cocinilla, juegos de mesa, bicicletas, cochecitos para las muñecas… y un sinfín de cosas que no habíamos pedido pero que los sabios reyes sabían que necesitábamos. ¡Aquel momento era mágico!. Cada uno estaba envuelto con papeles preciosos de colores y en negro con letra de caligrafía se podía leer en grande nuestros respectivos nombres. No podíamos creer que realmente hubiéramos sido tan buenas.

Estos momentos son los que te marcan de por vida. Mis padres me han enseñado muchas cosas, pero una de las que considero más importantes es que las cosas hay que hacerlas de corazón y con ilusión, sin esperar nada a cambio. Por eso es que voy por la vida dando saltitos cada vez que alguien tiene un detalle o algo me causa una gran felicidad, para que el mundo se entere de lo infinitamente agradecida que estoy por todo lo que tengo y por lo que se me ha dado con el tiempo.

Espero poder transmitir estos valores a aquellos que me rodean en mi día a día. Y sí, soy una niña que juega a crecer sin olvidarse de las cosas que merecen verdaderamente la pena. La vida es un vals de momentos, algunos más difíciles que otros y creo que el truco esta en vivir a tope recordando de dónde venimos y lo mucho que nuestras familias nos quieren. Se me olvidó decir que Marta llegó a nuestra familia una noche de invierno del día 9 de diciembre de 2000 y nuestro sueño se cumplió, así de mágicos son los reyes magos.

Es por ello que este donde este vivo la vida con ilusión y me alegra celebrar esta noche tan mágica desde la ciudad de Nueva York.

¡Feliz víspera de reyes para todos estéis donde estéis!

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Sunday’s intention: to hold on to life

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I am going to try to hold on to this extraordinary feeling for the rest of the week. This peace that walks freely through every pore of my skin, this joy that shines from deep down my heart and this rare stillness that comes from my breath. I am going to try to embrace these feelings through the week; because for some reason during my daily routines I get cut up in the rush and tend to forget.

I will try to bring the best out me. I will do it for me and for the people around. I am going to live this week with no regrets. I will live it out loud. I will say what I mean and do what I love. I will work hard to keep learning from every single opportunity life is providing me with. I will not complain, I will talk from the heart and most important I am not going to be afraid of anything.

Every time I go back to my yoga mat is like I reborn again. I get rid of what is useless and feel the pureness inside of me again, I feel who I really am and it is priceless. I should do it more often, -I know I should-, and time should not be an excuse for what makes you feel amazing. I am glad today I went back to my yoga mat.

It is truly an incredible sensation -some of you might understand what I am talking about-.  How the body, soul and mind  respond and connect to another level after 90 minutes of class. At the end, all the parts come together in balance and harmony. I feel like they let us know how grateful they are for taking them into consideration. For taking care of ourselves.

I will hold on to this beautiful feeling and live this week out loud with no regrets. Feeling the power so real, feeling inspired one more sunday.

Have a wonderful week!

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Gracias vida: por esto vivo

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Me encuentro hibernando entre diarios viejos, hojas de papel que han acabado arrugadas en un rincón de esta habitación, tiempos verbales que jamás usé, mantas, recuerdos y tazas de café que dejé a medias. Estoy hibernado en el tiempo y el espacio porque necesitaba estar a solas conmigo.

Hiberno entre recuerdos porque en esta fría tarde de invierno me mantienen caliente. Sin darme cuenta me cité a mi misma para disfrutar de mi fiel amigo el pasado. Siempre acude cuando abro la caja de pandora que guardo en la estantería de momentos inmemorables. Me ayuda a comprender cómo llegué hasta aquí. Me brinda una retrospectiva necesaria para seguir caminando.

En silencio y muy despacio me acomodo entre mis pensamientos  y dejo que lo sentimientos fluyan sin oponer resistencia. Es fascinante ver cómo la mente es capaz de almacenar tanta belleza en alta resolución. Me asombra pensar en cómo serán mis álbumes cuando lleve más de media vida vivida.

El cursor se quedó pestañeando por varias horas, cerré los ojos y respiré profundamente. Entonces, lo sentí aquí a dentro, unas inmensas ganas de agradecer por todo lo vivido y por lo que aún queda por vivir. Agradecer es algo que hago cada mañana antes de poner el primer pie en suelo, pero hoy decidí compartir el sentimiento con todos vosotros, gracias.

Gracias de corazón por esta gran oportunidad que me dieron llamada vida. Gracias papá y mamá. Gracias Carla, Maria y Marta. Gracias mundo y Universo: por esto vivo.

 

 

 

Noches frías y de luna llena

  
En noches frías y de luna llena como esta, me dan ganas de gritarle al mundo ¡Gracias! Y al mismo tiempo, un sinfín de sentimientos merodean mi corazón más que mi mente. Ya es tarde y hace frío. La dama de la noche viste sus mejores galas e ilumina las calles de la ciudad de los sueños, Nueva York. 

Una escena idílica y a la vez nostálgica. ¿Será que soy una romántica, una soñadora?. Las noches así me inspiran y me recuerdan que echo de menos la familia, los amigos y los pequeños detalles del día a día en mi ciudad natal, Barcelona. Todos tenemos noches así. Son bonitas, son muy nuestras

En noches como esta, quiero llamar a los que están al otro lado del inmenso océano y decirles que los echo de menos. También es un momento para recapacitar y ser consciente de que queda mucho por recorrer aún, por aprender y gozar de la experiencia de vivir lejos, – y es que a pesar de los kilómetros, ellos y tú seguís compartiendo la misma luna llena y radiante que brilla hoy  en todo su esplendor. ¡Eso me llena, no estamos tan lejos!. Momentos así hacen que valga la pena vivir y seguir luchando.

Aquellos que dejaron sus casas y sus países, entenderán el sentimiento contradictorio de saber que estás haciendo lo correcto, lo que te gusta pero a la vez parece que nada tenga sentido. Aún así, hay que seguir, y aún más importante, hay que agradecer. Y es que por mucho tiempo que pase hay cosas que jamás se olvidan – y en noches así, salen a luz para iluminarte y guiarte-. Los recuerdos nos reconfortan el alma y nos dan fuerza y calor para apreciar las noches frías y de luna llena lejos de casa. 

With a suitcase and a smile

I consider myself a traveler, a citizen of the world, a lucky person that despite the difficulties keeps moving around this gorgeous planet everyday.

Traveling is beautiful and it gives you the chance to see other incredible places. It gives you the opportunity to get to know other cultures and of course enjoy quiet and peaceful moments with yourself. 

Moving to a new town, city, state or country is exciting for a lot of people but at the same time it is a big challenge. I recently moved to New York also known as the city of dreams and quite frankly, it feels like everything is possible here but again, -it takes effort and patience.- Adjusting ourselves to a new environment takes time but it helps us grow personally and professionally. 

Nothing comes easy, although there are a few things that can make the journey not only worth it but also more enchanting. Every little step we do towards our goals and dreams makes a huge difference in our life. 

  
Good music is one of them, for me music can change my mood and inspire me to keep going. Dancing is another way to make me smile and writing is my daily bread. I like to write in a napking, notebook or pretty much anywhere. I enjoy writing in my diary about the way I feel every day as well as how I experience life. For me is just another great thing to do that helps me analyze how I’m doing so far. Finally been open to life, meeting new people and learning from the lectures that the world wants to teach me everyday in order to be a better person.

Today I am truly grateful to my family for giving me the opportunity to be able to succeed as a person, in my carreer and in this new journey as well. I am thankful to my parents for the education, the love and comprehension they have given me through the years. Family is everything and even though I am now far away from them; I know they will always be by my side. 

I realized that thanks to the way they raised me, I am now a young girl that is happy with the smallest and simple things. Having a new home away from home, a bed where I can sleep in peace and food on my table makes me really happy. It also makes me extremly happy to be able to work in a place that I can create, inform other people and write stories. This is truly a dream come true and all the work and effort I put into it, is now paying off.

Everyone can make their dreams come true if they work hard and are lucky enough to have a family by their side that supports them in everything they decide to do.

Not so long ago I traveled and lived in Guatemala with the most poor and adorable families I have ever met. That experience gave me the strength and consciousness to enjoy now, every step along the way because honetly, every experience in life counts. I am encouraging all of you to pursue your dreams even if they seem huge because at the end of the day, life could be a dream.

Thanks again to the universe, my family, friends and myself  for giving the opportunity to live this beautiful and amazing journey called life.

I don’t need anything else but a suitcase and a smile on my face.

  

ATRÉVETE Y OPINA: Laura D’Ocon: El amor en tiempos del #hashtag

Cortesía: wersm. En épocas de realidades virtuales, hay que salir a sentir en carne viva.

Cortesía: wersm

Published at El Nuevo Herald

Cuántos de nosotros nos preguntamos a diario por qué es tan complicado encontrar la persona perfecta? ¿Por qué ninguno de los candidatos acaba siendo el adecuado o adecuada? ¿Será que tengo el listón muy alto o qué no sé buscar bien?

El amor llega tarde o temprano, pero llega si es realmente lo que quieres. Hoy en día parece ser un poco más complicado, a pesar de los avances en la tecnología. Hay veces incluso que está, no facilita las cosas y por el contrario crea malentendidos entre las parejas.

¿Cómo entender y encontrar el amor, en medio de este caos cibernético en el que vivimos? El choque de una realidad virtual con una vida ajetreada, llena de obligaciones, con horarios estrictos y un sinfín de actividades diarias con las que debemos cumplir sin lugar a dudas.

El amor no ha ido a ninguna parte, tal vez se ha perdido el romanticismo un poco, pero la verdad es que sólo nosotros podemos encontrar la media naranja, ¡así que manos a la obra!

Por increíble que parezca, muchas veces la persona perfecta se encuentra justo al lado, pero en vez de verla sólo miramos, y nos estancamos buscando la forma de encontrarla. El amor es sencillo, natural y casual. Toda bonita historia empieza con una linda amistad o un encuentro inesperado. Es así como el amor funciona y nos atrapa, por sorpresa.

Aquí te dejo cinco ideas que pueden inspirarte a encontrar el chico o chica de tus sueños, porque de existir, existe.

▪ Visualizar: el amor que quieres atraer en tu vida, es una buena forma de empezar, aunque debes ser realista. Imagina esa persona, descríbela y visualiza cómo sería una relación con ella. Recuerda que lo esencial es invisible a los ojos.

▪ Cuídate: mente sana y cuerpo sano, no a la inversa. Lo que proyectas es como te sientes, por lo tanto cuida tu autoestima sin descuidar tu cuerpo. Si uno no se ama, difícilmente lo harán los demás por ti.

▪ Rompe tu rutina: si pretendes que el amor venga a buscarte solo dando likes y navegando en las redes, no lo hará. Sal a la calle. ¿Dónde te gustaría coincidir con la persona con la que compartir tu vida? ¿En un bar musical, un café, un teatro, un parque? Si haces lo que realmente deseas, probablemente coincidas con la persona que imaginas, porque se encontrará disfrutando de las mismas actividades que tú.

▪ Sé tú mismo: aprende a conocerte y a disfrutar del tiempo contigo, deja de comparar tu vida con los posts de otros porque no es oro todo lo que reluce. Sólo así sabrás quién es apto para compartir tu estilo de vida. Rompe los estereotipos como el de príncipe azul o la princesa de cuento de hadas. Todos tenemos gustos distintos y la búsqueda se volverá más interesante.

▪ Adapta tu historia de amor a la versión moderna de nuestros tiempos. Todos buscamos más o menos lo mismo, alguien con quien compartir y disfrutar la vida a la vez que aprender y crecer de una relación sana y apasionada.

El amor puede ser lo más complicado del mundo pero si tratas de entenderlo, es mucho más sencillo de lo que parece. Conócete, ámate, atrévete hacer algo diferente y ábrete a la posibilidad de conocer nuevas personas. Transforma tu negatividad y piensa que cada día es una nueva oportunidad para cruzarte con él o ella. #cupido se encarga del resto.

El amor no tiene fecha, ni horarios, te encuentra cuando menos te lo esperas. En épocas de realidades virtuales, hay que salir a sentir en carne viva.

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